Del 26 de septiembre al 2 de octubre, de Ayotzinapa a Tlatelolco, de Severiana a El tambor de la abuela: hacia la construcción de una literatura infantil y juvenil mexicana que converse la esperanza con niñxs y jóvenes y legitime la indignación ante la crisis de violencia en México.

«Si es verdad que las historias felices son siempre iguales y que, por el contrario, diferentes son cada una de las historias infelices, entonces ésta viene a ser, acaso, la más infeliz de las historias porque es absolutamente distinta, rara como ninguna sucedida antes, la pesadilla que jamás había llegado a las palabras de ningún lenguaje de ningún idioma del mundo.

«Palabras, de eso se trata todo, de las palabras y de las desapariciones».

Así empieza la novela Severiana de Ricardo Chávez Castañeda (FCE, 2010). Ese arranque ensayístico, homenaje al íncipit de Ana Karenina, nos advierte que la desaparición de alguien no debería ser normal, ni siquiera pronunciable, sino rara y pesadillesca. Lo escribía, ya entonces, cuatro años después de la declaración de «Guerra contra el narco» de Felipe Calderón, cuando el Grupo de Trabajo de la ONU sobre Desapariciones Forzadas e Involuntarias recogía estimaciones de organizaciones civiles de más de 3 mil personas víctimas de desaparición forzada desde 2006.

Hoy, 20 años después, se calculan más de 130 mil.

¿Qué decir? ¿Cómo decir? No tendría que haber palabras, «en ningún idioma del mundo», sólo gritos de rabia y silencio de duelo. Pero como nos faltan, las palabras son también lo que tenemos, y autorxs y editorxs que intentan, poco a poco, plasmarlas en libros que, como escribió Cristina Rivera Garza al principio de Dolerse. Textos desde un país herido (Sur+, 2011), ojalá que no existieran, pero existen… porque nos faltan, para recordarnos que no debería ser normal, para sumarnos a su búsqueda… hasta encontrarles.

«Estábamos invitando a otros a participar en una misión imposible, como si el mundo fuera un barco y el barco se estuviera hundiendo. Teníamos que salvar las palabras que no debían hundirse por ningún motivo, pues eran las palabras que nos ayudarían a crear un nuevo mundo», dice el narrador de Severiana en una historia que propone una forma de salir de la pesadilla.

 

«Terrorismo de Estado»: una categoría que no alcanza

En los últimos 20 años de una guerra que, en muchos frentes, ganó el narco, transformando las históricas formas de corrupción del Estado y las empresas, por la derecha, por el centro y por la izquierda, Severiana marca el inicio de una literatura juvenil de «Terrorismo de Estado» (y con esa categoría de estudio la he agrupado en este blog) que, hecha desde México y leída aquí, ha ido delineando unos rasgos de identidad propios que rebasan el concepto. Forma parte de un corpus iberoamericano de violencia de Estado, pero tiene sus diferenciadores que nos ayudan a ampliar la categoría.

De ahí que me pareciera necesario proponer desde el título una LIJ frente a la «violencia de Estado y el narco», porque la vulnerabilidad, las desapariciones forzadas, los asesinatos, la impunidad y los abusos de poder no ocurren en un contexto de dictadura militar, como lo relatan tantos libros pioneros de LIJ argentina y chilena que he reseñado aquí (El golpe y los chicos, El mar y la serpiente, Los sapos de la memoria, La composición, Niños…), sino que son resultado de la alianza entre Estado, en distintos niveles, el crimen organizado y las empresas; un corpus que en algunos casos presenta más afinidades con la literatura que se ha escrito en Colombia (Era como mi sombra, Mambrú perdió la guerra, Los agujeros negros, Vértigo bajo la luna llena…). Un narcoestado, una narcoeconomía, una gobernanza de violencia Para-empresarial o lo que Sayak Valencia ha llamado Capitalismo Criminal o Capitalismo Gore: allí donde esta crisis se ha convertido en una lógica de mercado perfectamente integrada al capitalismo global.

Para ahondar en ello recomiendo también el análisis de Claudio Lomnitz, que había integrado a mi entrada del año pasado, a propósito de los 11 años de las desapariciones forzadas de Ayotzi, al citar el reportaje «En México, la mayoría son desapariciones forzadas: Lomnitz» de Gerardo Antonio Martínez y Jonathan López García de Adondevanlosdesaparecidos.org 

«Existe un riesgo de mitificar la victimización de la sociedad ante el Estado. [Se trata de] una especie de triángulo en cuyos vértices están las razones de índole política, social y económica. [Lomnitz] sabe que esta propuesta no es rentable ni para el discurso oficial ni para la oposición partidista, pero se conduce con precaución. Da algunas claves desde el discurso teórico, pero también señala algunas zonas grises: acuerdos tácitos entre el crimen organizado y el Estado, como el beneficio mutuo que las desapariciones representan, por un lado, para los gobiernos al reducirse las cifras de homicidios, y por otro, para los grupos criminales por la falta de investigaciones, o el lucro que empresas legalmente constituidas en el ramo de las remesas obtienen con el cobro de extorsiones.»

 

Dos rutas de búsqueda en la LIJ mexicana

Cuando el crimen organizado en complicidad con el Estado mexicano perpetuó las desapariciones forzadas de 43 estudiantes en 2014, empecé a preguntarme cómo abordar estos hechos terribles con niños, niñas y jóvenes. ¿Qué tanto decir? ¿Cómo decir que quien debería cuidarte te persigue y desaparece? Me pregunté en colectivo, me pregunté preguntando a madres buscadoras, a periodistas y activistas, a escritorxs con libros publicados.

En 2015, publiqué las primeras respuestas, y evidenciaban gestos de cuidado: sí, hay que contarles, contarles es tomarles en cuenta, contarles es contarlos y contarlas, invitarles a participar de otra sociedad posible, crítica, que transita esas grandes preguntas sin normalizar o silenciar los hechos. Van ya unas 29 entradas que abordan el terrorismo de Estado, el narco, el desplazamiento forzado y el genocidio, y fueron incluyendo, poco a poco, con forme crecía el corpus, títulos editados desde México. 

También han respondido directamente los personajes, en la mayoría de los casos voces narrativas de niñxs o jóvenes, sensiblemente construidas, que buscan a personajes desaparecidxs, devuelven una identidad o un nombre, aceptan las muertes y se duelen, emprenden acciones de reparación histórica, renuncian al mandato del ciclo de la violencia, perdonan, compensan las ausencias con imaginación y juego…

Continúan respondiendo en estas rutas mexicanas que proponen un conjunto de libros juveniles y otro para empezar a leer desde la infancia.

Desde Los cazadores de pájaros de Antonio Ramos Revillas (Progreso, 2007) hasta Niños lluvia de Nadia López García y El tambor de la abuela de Damaris Disner (Secretaría de Cultura, 2025) para conversarlas con niñas y niños.

Y desde Severiana de Ricardo Chávez Castañeda, de 2010, hasta las recientes Cachorro de dragón de Javier Malpica (Ediciones El naranjo, 2026) y El viaje de la oruga de Elizabeth Cruz Madrid (Premio Gran Angular de SM México, 2026) para integrar un corpus juvenil.

En el medio: una veintena de libros, algunos que ya he reseñado, y sólo referiré, y palabras que exploran, como trasfondo o al centro de las propuestas, la violencia de Estado «a secas», y otras que abordan su cruce con el narco, lo que conecta no sólo con la desaparición forzada también con el desplazamiento forzado. Algunos títulos viajan al pasado para recordarnos otros terrorismos estatales y dictaduras (del porfiriato a PRI), varios nos muestran un presente muy cercano y un par más proyectan distopías totalitaristas (una predilección de las sagas juveniles desde hace años). Por ahora, concentrándome en aquellos publicados en sellos y colecciones que sí buscan hablar específicamente a niñxs y jóvenes.

 

¿Suman otros títulos en los comentarios?

Estas «rutas de búsqueda» no pretenden ser exhaustivas. Llevo tres años intentando publicar esta entrada, pero con la salida, cada vez más frecuente, por suerte, de títulos que encaran la crisis, he tenido que ir postergándola. Si les vienen a la mente otros libros creados originalmente en México (o de fuera pero que puedan sumarse a la discusión), compártannos en comentarios. Como saben, sigo editando mis entradas una vez publicadas, y me interesa que conformemos un corpus amplio. De hecho, empiezo por presentar las dos bibliografías en orden cronológico, pero publicaré las reseñas, aquí mismo, más adelante.

Quizá todas estas publicaciones actualizan aquella antigua tradición, fundacional de la LIJ, de los cautionary tales, cuentos de advertencia, pero la advertencia aquí parece dirigirse sobre todo a lxs adultxs: quienes todavía tenemos la responsabilidad de nombrar la violencia, no normalizarla y transmitir a niñxs y jóvenes la memoria de aquello que debería resolverse y no repetirse. Desde las más de 130 mil personas desaparecidas en México hasta las más de 74 mil personas palestinas asesinadas por el Estado de Israel en Gaza, desde octubre de 2023, según el Ministerio de Salud de Gaza, en un genocidio sostenido también por redes de complicidad internacional.

Son acaso una advertencia, como quiso Ricardo Chávez Castañeda, a nombrar esta rareza e infelicidad y transformarla sin derechos reservados.

Y otra advertencia: leo e investigo como periodista de LIJ pero también como escritor, y, en algún punto, quise hacer un libro informativo sobre las madres buscadoras, inspirado en Abuelas con identidad de Carla Baredes, Ileana Lotersztain y Eleonora Arroyo (Ediciones Iamiqué, 2012). No obstante, el proceso fue llevándome a otro sitio que culminó en la publicación, al lado de Daniela Rea y Rosario Lucas de Canción de protesta por lxs jóvenes detenidxs desaparecidxs (UNAM, 2023). Además, dos libros que tuvieron primeras ediciones que no hacían tan evidente sus lecturas políticas y que ahora sí: una nueva edición de Aullido, con Armando Fonseca (Diego Pun, 2026) y Sr. & Dr., con mi compañera, Mariela Sancari (UANL, 2025), que consiste en una reescritura de El extraño caso del Dr. Jekyll y Sr. Hyde yuxtapuesta con una revisión del archivo de El hijo del Ahuizote y registros fotográficos del porfiriato para evidenciar al aparato represivo y el carácter psicópata de los dictadores. 

 

De Los cazadores de pájaros (2007) a El tambor de la abuela (2025): un corpus infantil

 

2007:

→ Los cazadores de pájaros de Antonio Ramos Revillas. Editorial Progreso, Ciudad de México.

2008:

→ Camino a casa de Jairo Buitrago y Rafael Yockteng. FCE, Ciudad de México.

2012:

→ Diente de León de Maria Baranda e Isidro Esquivel. El Naranjo, Ciudad de México.
→ Mambrú perdió la guerra de Irene Vasco. Ilustraciones de Daniel Rabanal. FCE, Ciudad de México.
→ La Casita de David Unger. Ilustraciones de Miguel Cerro Rico. CIDCLI, Ciudad de México.

2015:

→ Olivia, el bosque y las estrellas de Nuria Santiago. Ilustraciones de Ángel Campos. Ediciones SM, Ciudad de México.

2016:

→ Encrucijada de Patricia Carrillo Collard y Rocío Solís Cuevas. FOEM, Estado de México.
→ Una niña en el país del Holocausto de Becky Rubinstein. Pearson, Ciudad de México.

2017:

→ El maestro no ha venido de Marcela Arévalo y Natalia Gurovich. Pearson, Ciudad de México.
→ Los hermanos Zapata de Torgeir Rebolledo Pedersen y Lilian Brogger. Libros para imaginar, Ciudad de México.

2019:

→ Clandestino de Andrés Acosta. Ilustraciones de Karina Cocq. Ediciones SM, Ciudad de México.
→ Myrtho, te llama el director. Álbum de vida de una líder del 68 de Myrthokleia González. Ilustraciones de Irma Bastida Herrera. UNAM/Centro Cultural Universitario Tlatelolco, Cdmx.
→ La historia de un pupitre vacío de Gabriela Peyron. Ilustraciones de Jonathan Farr. Ediciones Castillo, Ciudad de México.

2018:

→ Mañana viene mi tío de Sebastián Santana Camargo. FCE, Ciudad de México.
(Originalmente publicado en Argentina por Ediciones El Eclipse en 2014.)
→ Niños de María José Ferrada y María Elena Valdez. Ediciones Castillo, Ciudad de México. (Originalmente publicado por Grafito Ediciones en 2013.)

2021:

→ El 68 contado por niñxs de Diego Andrés García Colín, Lucía Enciso Sánchez Luis Enrique Garduño Camacho, Marisa Pantoja Tapia, Mía Fernanda Estrada Pérez, Nicolás González Torres, Santiago Acosta Hernández y Sara Leonora Arzate Turrubiartes y Sofía Flores Sánchez, coordinado por Liliana Pesina, Jimena Jaso, Abril G. Karera y Ricardo Cardona. Centro Cultural Tlatelolco, Ciudad de México.
→ Noticias al margen de María José Ferrada y Azúl López. Alboroto Ediciones, Ciudad de México. (Originalmente publicado en Chile por Alfaguara en 2013.)

2022:

→ Cielo adentro arriba de Martha Riva Palacio Obón y Armando Fonseca. El Naranjo, Ciudad de México.
→ Cancionero de los niños invisibles de Emilio Lome. Ilustraciones de Jimena Estíbaliz. Alas y raíces/Secretaría de Cultura, Ciudad de México.

2023:

→ La familia que aparece, una historia de niñez desaparecida y buscadora de Nuria Gómez Benet. Ilustraciones de Leslie Rivas, Architeuthis. REDIM, Ciudad de México. LIBRE DESCARGA.

2024:

→ Sukuachi savi / Niños lluvia / Rain Children de Nadia López García. Ilustraciones de María Fragoso Mora. LibrObjeto Editorial, Morelos.

2025:

→ El tambor de la abuela de Damaris Disner. Ilustraciones de Atolito Torres. Secretaría de Cultura, Ciudad de México.

 

De Severiana (2010) a El viaje de la oruga (2026):

un corpus juvenil

 

2010:

→ Severiana de Ricardo Chavez Castañeda. FCE, Ciudad de México.

2012:

→ Los sapos de la memoria de Bialet, Graciela Bialet. Conaculta, Ciudad de México.
(Originalmente publicado en Argentina por Op Ollop en 1997.)

2014:

→ Tal vez vuelvan los pájaros de Mariana Osorio Gumá. Ediciones Castillo, Ciudad de México.

2015:

→ Ayotzinapa. ¡Nos faltan 43! de Los Resistentes 22. Los Resistentes 22 (fanzine autopublicado), Ciudad de México.

2016:

→ Días de rabia de Alejandro Madrigal. Ilustraciones de Rafael Gaytán. CIDCLI/Secretaría de Cultura, Ciudad de México.
→ El rastro de Antonio Ortuño. FCE, Colección A través del espejo, CDMX.
→ De Drácula a Madero. Viaje todo incluido a la decena trágica de Mónica B. Brozon. Ediciones Castillo, CDMX. (Originalmente publicada por Ediciones B en 2011).

2017:

→ Grito de Victoria de Augusto Mora. La Cifra Editorial, Ciudad de México.
→ #YoSoyBosco de Andrés Acosta. Ilustraciones de Irma Bastina Herrera. FOEM, Estado de México.

2018:

→ 1968 explicado a los jóvenes de Gilberto Guevara. FCE, Ciudad de México. (No ficción).
→ Cajas chinas de Bel Yin (2018). Edelvives, Ciudad de México.
→ La moneda de la muerte de Enrique Escalona. Ediciones SM, CDMX.
→ Crónicas de octubre. Coordinado por Liliana Pesina. UNAM/Centro Cultura Universitario Tlatelolco.
→ Mexicoland de Jaime Alfonso Sandoval. Montena, Ciudad de México.

2019:

→ Vivos se los llevaron de Andalusia K. Soloff, Marco Parro, Anahí H. Galaviz. Plan B, Ciudad de México.
→ Cuando llegues al otro lado de Mariana Osorio Gumá. Grijalbo, Ciudad de México.
→ El mundo después de Laetitia Thollot. Ediciones SM, Premio Gran Angular, Ciudad de México.
→ La noche en la Zona M de Alberto Chimal. FCE, Colección A través del espejo, CDMX.

2020:

→ ¡Y qué rayos pasó en el 68? Coordinado por Jimena Jaso. Ilustraciones Roberto Gámez. UNAM/Centro Cultural Universitario Tlatelolco, Colección A Mano Alzada, CDMX.

2021:

→ Salvajes de Antonio Ramos Revillas. FCE, Colección A través del espejo, CDMX.
→ 10-06-71. Monografías del Halconazo de Germán Alvarado, Mónica Fragoso, Paulina Hernández, Daniel Ortiz. Facultad de Artes y Diseño y CCUT, Ciudad de México.
→ Álbum familiar de Sara Bertrand. Ilustraciones de Amanda Mijangos. El Naranjo, Ciudad de México. (Originalmente publicado en Chile por Seix Barral en 2017.)
→ Invisibles de Brenda Angélica González. Secretaría de Cultura de Durango, Durango, Dgo.

2022:

→ Clara como un fantasma de Alejandro von Düben. Ilustraciones de Diego Álvarez. UNAM, Cdmx.
→ Pequeños combatientes de Raquel Robles. FCE, Ciudad de México. (Originalmente publicado en Argentina por Alfaguara en 2013.)

2023:

→ Mandrágora de Santiago Moyao. Tierra Adentro/FCE, Ciudad de México.
→ Seguir tus pasos de Alicia Molina. Ilustraciones de Santiago Robles. Ediciones Castillo, Ciudad de México.
→ Canción de protesta, por lxs jóvenes detenidxs desaparecidxs de Adolfo Córdova y Daniela Rea. Ilustraciones de Rosario Lucas. UNAM, Ciudad de México.
→ La balada de los niños muertos de Efraím Blanco. Ilustraciones de Daniele Serra. FCE, Colección Resonancias, Ciudad de México.
→ ¡A luchar! Se aprende. Coordinado por Jimena Jaso. Ilustraciones de Juan Pablo Gámez Rico. UNAM/Centro Cultural Universitario Tlatelolco, Colección A mano alzada, Cdmx.
→ Voca 7. Días de utopía en Tlatelolco. Coordinado por José S. Grimaldo, Raquel Nava y Ricardo Cardona. Ilustraciones de Roberto Gámez. Jimena Jaso. UNAM/Centro Cultural Universitario Tlatelolco, Colección A mano alzada, Cdmx.

2024

→ Despojos de Lola Ancira. Corda Ediciones, Ciudad de México.
→ Diez dibujos y un poema de Toño Malpica. Ilustraciones de Natalia Gurovich. Loqueleo, Ciudad de México.

2025:

→ Space invaders de Nona Fernández. FCE, Colección 25 para el 25, Ciudad de México. (Originalmente publicada en Chile por Alquimia Editores en 2013.)
→ No hay lugar en este país. Coordinado por Brenda Navarro. Fundar, Centro de Análisis e investigación, Ciudad de México. LIBRE DESCARGA. 
→ Hormigas entre gigantes. Las infancias y sus experiencias ante la desaparición y el asesinato extrajudicial de sus madres y padres de Alicia de los Ríos, Jessica Chantal Alcázar y Daniela Rea. Heinrich Böll Stiftung, Article 19 y Para leer en libertad, Ciudad de México.

2026:

→ Los esbirros del palacio de Augusto Mora. FCE, Colección Gráfica Popular, CDMX.
→ Cachorro de dragón de Javier Malpica. El Naranjo, CDMX.
→ El viaje de la oruga de Elizabeth Cruz Madrid. SM, Ciudad de México.

 

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